Fue otra noche en la que no pude dormir bien. No por el sol (alabado sea
el día en que Nanan y Mamushka compraron las persianas black out), sino porque
tenía mucha pero mucha sed. La heladera estaba a pasos de mi cama pero siempre
me daba fiaca dejarla afuera total lo más seguro era que no me volviera a
despertar. Eso fueron 5 veces.
Cuando llegó la hora de levantarme, lógicamente no me quería levantar ni
medio. En mi mente decía: 5 minutitos más porque seguía demasiado débil para
decirlo en voz alta. De algún modo logré acumular fuerzas para levantarme y
empezar la rutina de hacer la cama, mientras Nanan preparaba el desayuno y
Mamushka el almuerzo. Casi parecíamos una familia funcional y analice que esto
eran los momentos donde se veía la familia: cuando los tres trabajamos en
conjunto ayudando al otro.
Casi llegando a las 9 tomé a Baby
(mi bici) y me fui a lo de la abuela ya que Iron Dad dijo que no iba a estar en
Bonpland al mediodía. Mi tema principal era que me diera la plata para teatro
pero si no se daba el encuentro, estaba segura que Lord Stannis iba a darme una
semana más.
Apenas llegue a lo de la abuela colgué la carta de los tíos en el velador
e hice planes para en el futuro encuadrar todas las cartas. Una vez que hice
eso, dormí, dormí y dormí. Tuve muchos sueños (fueron varias horas de dormir)
pero con el que me quedo fue con el beso de Mcdreamy (si, lo llame así en el
sueño y no por su nombre real). Finalmente llega la abuela y me despierto y
almuerzo algo rico mientras le leo a la abuela la carta de los tíos.
No tengo más sueno así que procedo al boludeo de cada día y a mirar
capítulos de supernatural (lo separo porque supernatural it’s a big deal). Esas
actividades quedan interrumpidas por un mensaje de Nanan, que muy amablemente
me comenta que no estaba bueno que divulgue la carta. El tema fue ese, pero a
diferencia de con Iron Dad no termino en pelea. Por el contrario, le fui
contando sobre la relación con Iron Dad y pude obtener contención por parte de
mi tío. Otra vez me sentía amada. Era algo lindo.
Me gustaría haber terminado con la frase anterior, pero lamentablemente
el día siguió adelante. Antes de salir para teatro, me duche y empaque todos
los vestuarios copados que podríamos llegar a usar. Planeaba usar a Baby, pero
cuando salgo (temprano como siempre) me horrorizo al fijarme de que la rueda de
atrás estaba pinchada y era imposible manejar.
No me queda otra que tomar el colectivo, así que esperó y esperó hasta
que viene uno que pude ir sentada. Como había salido obsesivamente temprano no
me perjudico mucho el horario. A mitad de camino me di cuenta que no tenía por
qué pasar por casa y directamente me baje en Bonpland para agarrar la plata y
cenar.
Esperé una considerable cantidad de minutos en la entrada de teatro,
hasta que Bipi y Pipi aparecieron y los bastardos enamorados se escurrieron por
detrás y me dieron el susto de mi vida. Afortunadamente (para ellos) venían con
caramelos, y el intento de asesinato fue perdonado. Una vez que entramos, Lord
Stannis nos hizo hablar con corchos en la boca en distintas actividades (la
razón para hacer esto me es desconocida). Hubo un corte donde el Igor de Lord
Stannis nos quizo envenenar con manaos. Y después Lord Stannis hizo que la
capitana Ardilla hiciera el playback de un tango muy bizarro, y Marto el de Se me hace agüita la boca. Fue una de
las pocas veces en la que vi a Igor llorar de la emoción. Terminamos la clase
con unas presentaciones sobrenaturales, y cada uno partió para su casa.
El papá de Pipi nos pasó a buscar por mi casa, donde pasamos un segundo
para seleccionar la ropa de la salida con Mcdreamy. En el camino, a un tono de
conversación más bajo que el de… bueno Pipi, Pipi me hizo su feedback de la
clase de teatro que por una cuestión de respeto a la privacidad (y falta de
memoria) no voy a divulgar.
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