Cronicas

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jueves, 3 de septiembre de 2015

Día 10: Se me hace agüita la boca

Fue otra noche en la que no pude dormir bien. No por el sol (alabado sea el día en que Nanan y Mamushka compraron las persianas black out), sino porque tenía mucha pero mucha sed. La heladera estaba a pasos de mi cama pero siempre me daba fiaca dejarla afuera total lo más seguro era que no me volviera a despertar. Eso fueron 5 veces.
Cuando llegó la hora de levantarme, lógicamente no me quería levantar ni medio. En mi mente decía: 5 minutitos más porque seguía demasiado débil para decirlo en voz alta. De algún modo logré acumular fuerzas para levantarme y empezar la rutina de hacer la cama, mientras Nanan preparaba el desayuno y Mamushka el almuerzo. Casi parecíamos una familia funcional y analice que esto eran los momentos donde se veía la familia: cuando los tres trabajamos en conjunto ayudando al otro.
Casi llegando a las 9 tomé  a Baby (mi bici) y me fui a lo de la abuela ya que Iron Dad dijo que no iba a estar en Bonpland al mediodía. Mi tema principal era que me diera la plata para teatro pero si no se daba el encuentro, estaba segura que Lord Stannis iba a darme una semana más.
Apenas llegue a lo de la abuela colgué la carta de los tíos en el velador e hice planes para en el futuro encuadrar todas las cartas. Una vez que hice eso, dormí, dormí y dormí. Tuve muchos sueños (fueron varias horas de dormir) pero con el que me quedo fue con el beso de Mcdreamy (si, lo llame así en el sueño y no por su nombre real). Finalmente llega la abuela y me despierto y almuerzo algo rico mientras le leo a la abuela la carta de los tíos.
No tengo más sueno así que procedo al boludeo de cada día y a mirar capítulos de supernatural (lo separo porque supernatural it’s a big deal). Esas actividades quedan interrumpidas por un mensaje de Nanan, que muy amablemente me comenta que no estaba bueno que divulgue la carta. El tema fue ese, pero a diferencia de con Iron Dad no termino en pelea. Por el contrario, le fui contando sobre la relación con Iron Dad y pude obtener contención por parte de mi tío. Otra vez me sentía amada. Era algo lindo.
Me gustaría haber terminado con la frase anterior, pero lamentablemente el día siguió adelante. Antes de salir para teatro, me duche y empaque todos los vestuarios copados que podríamos llegar a usar. Planeaba usar a Baby, pero cuando salgo (temprano como siempre) me horrorizo al fijarme de que la rueda de atrás estaba pinchada y era imposible manejar.
No me queda otra que tomar el colectivo, así que esperó y esperó hasta que viene uno que pude ir sentada. Como había salido obsesivamente temprano no me perjudico mucho el horario. A mitad de camino me di cuenta que no tenía por qué pasar por casa y directamente me baje en Bonpland para agarrar la plata y cenar.
Esperé una considerable cantidad de minutos en la entrada de teatro, hasta que Bipi y Pipi aparecieron y los bastardos enamorados se escurrieron por detrás y me dieron el susto de mi vida. Afortunadamente (para ellos) venían con caramelos, y el intento de asesinato fue perdonado. Una vez que entramos, Lord Stannis nos hizo hablar con corchos en la boca en distintas actividades (la razón para hacer esto me es desconocida). Hubo un corte donde el Igor de Lord Stannis nos quizo envenenar con manaos. Y después Lord Stannis hizo que la capitana Ardilla hiciera el playback de un tango muy bizarro, y Marto  el de Se me hace agüita la boca. Fue una de las pocas veces en la que vi a Igor llorar de la emoción. Terminamos la clase con unas presentaciones sobrenaturales, y cada uno partió para su casa.

El papá de Pipi nos pasó a buscar por mi casa, donde pasamos un segundo para seleccionar la ropa de la salida con Mcdreamy. En el camino, a un tono de conversación más bajo que el de… bueno Pipi, Pipi me hizo su feedback de la clase de teatro que por una cuestión de respeto a la privacidad (y falta de memoria) no voy a divulgar. 

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