El día de hoy fue absolutamente intrascendente. Un típico día donde no tengo idea de que escribir. Como volví de la fiesta a las 4 aproveché para dormir lo más que pudiera. Mi último sueño fue especial. Las barbies de los personajes ficticios de secretos (mi historia) venían y me acosaban con que terminara el libro. Y después me quejo de papá.
Cuando desperté hice muy pocas cosas, solo deje que las horas pasaran. Intentaba no pensar en problemas o el futuro, eso que siempre esta ahí y que siempre lo ignoro. Iba a salir para refrescarme y tener algo trascendental que anotar en el blog pero al final no hice nada y me quede sentada mirando la computadora toda la tarde. Apenas si toque Supernatural, estaba como en una de esas crisis de aburrimiento pero sin la energía que le da uno a la crisis.
Y así fue pasando el día, al final del mismo me entretuve terminando una serie pero como digo, nada muy trascendental. Bah, puede ser que ahora haga algo productivo (aunque tecnicamente contaría en el día 21 pero bueno) que es terminar secretos porque no quiero volver a soñar con los personajes persiguiendome otra vez.
Así que bueno, los dejo con una frase que se me ocurrió hoy, que tengo que irme a escribir:
"Quiero aclarar una cosa en facebook para así la gente puede tener un vistazo de lo que yo hago de la vida como escritor. Volviendo de la casa de Mimis, me puse a pensar en las historias romanticas que he tenido a lo largo de mi considerable vida. Ahí fue cuando entendí una cosa muy pero muy crucial: a mi no me gusta la gente, no me enamora una persona. Me enamora la historia que vamos a tener. Por eso para mí casi siempre es muy fácil dejar que me guste un chico, porque no me gusta realmente el chico me gusta la historia y si viene una historia mejor yo sigo adelante. Capito?"
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