Me dí cuenta en un sueño que odio los subtes. En mi sueño pasaba de estar en colectivo, bajarme y estar en un subte. Tanto en el colectivo como en el subte, me encuentro con todas las personas que me cayeron mal en mi vida. Finalmente me bajo en pueyrredon y bien estilo película al final del horizonte aparece Baby corriendo hacia mí. Antes de que nos consumemos en el eterno abrazo de un ser y su vehículo me despierta la luz.
En estos días intento dormir lo más que pueda porque se que hace menos de un año yo me levantaba todos los días para ir al colegio. Dormir es lo mejor, y soñar viene con el paquete. Cuando me desperté la abuela ya se había ido, así que empece a hacer mis tareas rutinarias. Lo primero que hice fue ver supernatural con una bocha de helado a la distancia (el mejor concejo para superar un corazón roto BTW), y después iba a venir Pipi pero se quedo dormida y yo hice planes para ir a casa a ver a Baby (y ordenar). Antes de ir volvió la abuela y me puso de un gran malhumor porque yo la puse de malhumor al ver el desorden. En mi mente lidie con ese enojo enfrentandome a Umbridge con la espada de Gryffindor. Lamentablemente en la realidad le pegue a una puerta y estoy casi segura que me rompi un nudillo.
Por suerte ya había hecho gran parte del trabajo el otro día que había ordenado así que lo que hice fue conseguir merienda y comprarme un cargador porque hace días que no me cargaba el celular (cosa que recién menciono porque ya compre la solución y no quería anunciar el problema en el blog por miedo de que mamá me matara). En el poco orden que hice encontré un libro que no tocaba desde marzo y me lo puse a leer.
Pero después mi literatura se vio interrumpida porque tenía que irme y agarre a Baby con el pecho orgullosa, me puse Carry On My Wayward Son y juntas condujimos hacia el infinito (Nah mentira solo condujimos hasta lo de nanan, pero bueno quedaba poético)
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