No había dormido lo que quisiera haber dormido. Al
vivir en una casa muy chiquita, si uno se levanta ya el otro no puede dormir
tranquilo. El otro casi siempre suelo ser yo, porque como todos saben: ME
ENCANTA DORMIR. Pero hoy Iron Dad se
levantó y se fue a eso de las 10 y yo no pude volver a conciliar el sueño.
Pasé las horas limpiando, porque no tenía nada más
interesante que hacer en una casa sin gas ni internet, y llegó el momento en
que me agarró hambre. Había quedado en almorzar con Iron Dad, así que respeté
eso al seguir limpiando. Cuando se hizo la hora de salir: corrí como
desesperada a Bonpland para comer mucha, mucha, carne. Cuando comimos, Iron
dad y yo juramos que a la noche no comeríamos nada más que ensalada pero ambos
intuíamos que era imposible cumplir esa promesa. No trajimos a colación la
discusión de ayer a la noche y yo me sentía feliz de que así sea. Ya está,
entendía las reglas del juego, pero de la noche a la mañana aprendí a valorar
aquellos con los que si podía contar. Eso era parte del plan de Self-Improvement on my way to happiness.
Después de almorzar y lavar los cubiertos, me metí en una habitación con
una estufa y me enfrasqué con Facebook. Todavía no había visto mi capítulo de
Supernatural pero no estaba con muchas ganas. Finalmente Iron Dad vino para lo
que yo llamaría romper los quinotos, y empezó a balbucear sobre conseguir
trabajo para tener independencia y que básicamente yo era su dependiente. El
discurso mostraba la verdad, pero a raíz de eso, Iron Dad saltó con que no
debería enfrascarme con empezar Caritas (una diaconía de la mafia) porque me
desviaba del camino y tenía que dejar de boludear (situaciones como estas, me
hacen querer llamar a Iron Dad: Boludo n°2 (porque sabemos que el primer premio
se lo lleva Lucky) pero no lo hago por una cuestión de respeto).
A partir de eso, me enojé bastante con Iron Dad y le pregunté a
SuperBlondie si sabía de un trabajo. El tenso ambiente quedó levemente
disuadido con la llegada de Pepper y ella me preguntó cómo me había ido en el
retiro. En Pepper veía una bondad y cariño que me costaba pensar cómo era la
novia de Iron Dad. Pero bueno, al fin y al cabo, Pepper Pots es la novia de
Iron Man y nadie cuestiona esa pareja de tortolos perfectos el uno para el otro
(Si, los shipeo)
Pepper se fue y yo volví a boludear con la computadora. En algún momento
entre video de youtube y capítulos de Supernatural se me ocurrió que quería el
Sims 4 en mi computadora. Así que le pregunté a pipi si le podía preguntar a su
hermano, pero como eso requería tiempo y yo vivía en la urgencia me
busque un tutorial de internet y empecé a bajar.
Después llegó Juan, el amigo de Iron Dad, para grabar y él me dio plata
para que comprara algo y lo calentara en el microondas en casa. La imagen de
comida recalentada me dio una sensación de desasosiego que no quería enfrentar,
así que preferí levantar el teléfono e informarle a la abuela que volvía a su
casa para dormir.
La abuela me preparó unas empanadas con un engrudo de zapallo y ambas
festejamos que le había acertado la comida. Esa fue la última vez que vi a la
abuela, porque como puede presuponer: el resto del día lo pasé encerrada en mi
cuarto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario