Había dormido más de lo que tendría que haber hecho. Mi iron dad y su pepper llegaron a la madrugada pero su entrada solo interrumpió unos instantes mi sueños. Mis pesadillas volvieron a ser divertidas, pero más que eso: me desafiaban. Me enfrentaban siempre un malo que tenía que vencer, era como si se hubiera combinado con la creatividad con la que creo que escribo. Después de todo, las dos cosas dependen de mi cerebro.
Cuando me termine de despertar (a eso de la 1.30), fue porque tenía mucha mucha hambre. Si bien era la hora de almorzar, tenía ganas de desayunar. Me compré comida chatarra, porque lo que se dice desayuno, solo se come en la casa de Nanan y mamushka. Pepper y Iron Dad se despertaron cuando volví e intercambiamos un par de palabras. Todos nos fuimos de la casa en cuestión de 20 minutos ya que no había ni gas ni internet. Medité seriamente como una casa que debería ser mi hogar solo servía para irme a dormir. Un hotel nada más.
En el camino a lo de la abuela, me puse a ver Supernatural. No era una buena decisión ya que no tenía mucha batería en el celular, pero no podía evitarlo. No me senté en ningún momento del viaje, pero igual seguía compenetrada en la serie. Casi me pierdo la parada.
Cuando llegué a la casa de la abuela, estaba Milo, mi soprimo, durmiendo en el sofá. No tardo mucho en despertarse, y yo me empapé de ese amor e inocencia que lo caracteriza. Su luz opacaba la sombra de la Institutriz, el alter-ego de mi abuela. Pasamos la tarde jugando hasta que tipo 5.30 vino Pepper para empezar a cocinar. Me dio los regalos que me había comprado en el viaje: un chocolate (segundo mejor regalo) un jean, una remera y dos bombacha, una normal y otra con gatitos y golosinas!!! (a esto deberían referirse cuando hablamos de bombachas comestibles). Me dio tanta ternura esa bombacha, que no pude evitar ponerla como el título de esta entrada.
La abuela se lo quizo llevar a Milo a la plaza, pero yo gané la disputa, ya que él no quería alejarse de mí. Estar con él, me hizo sentir una tía responsable y casi una adulta. Ser tía es el mejor rol del mundo. Lo llevé al tobogán (y me llegue a tirar con él), logré convencerlo de que se subiera a la hamaca, para que después no lo pudiera bajar (literalmente. Se le había atascado el pie y no podía sacarlo).
Cuando llegamos, me mandaron de acá para allá a comprar cosas y ni Milo me pudo salvar de esa tortura. Pero lo que me llevó a caminar por esas cuadras con una sonrisa de BOLUDA. Fue que (y aquí necesitaría el redoble de tambores de Astroboy) CONSEGUI CITA CON MCDREAMY!!!!! Estuve analizando que yo no era como soy ahora. Yo era de esas pibas que la gente decía, Wau que mina más plantada, y como verán en este blog, estoy intentando volver a esa mujer. Voy a volver a luchar por lo que quiero y no voy a dejar que nadie me derribe. Con ese espíritu dije: Screw Formalities, I'm gonna ask him out. Y así es como conseguí mi cita.
Después de todo eso, vino la cena con la familia, y una vez más me dio ganas de que Nanan y Mamushka sean mis padres. No porque no quiera a los míos (de hecho los amo con toda mi alma, gracias por no dejarme en un orfanato!), pero porque con ellos realmente puedo sentir como si fuera tratada como una hija en todo sentido de la palabra (pero sin las responsabilidades que incluyen ser una hija) y me quedé pensando que Dios tal vez me dio padres biologicos que no saben muy bien lo que hacen, pero el rol de padre y madre los tengo. Viene de otras maneras claro.
P.D.: Me dejé el cargador de mi compu (donde tengo escrito Día 5) en casa así que por eso no está en el blog.
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